Su historia en el libro.
Sancho Panza es un labrador de La Mancha al que un hidalgo medio loco convence para salir de casa prometiéndole el gobierno de una ínsula. Sancho va, aguanta los palos y los desengaños, y acaba gobernando Barataria, que ni es ínsula ni es suya: es una burla que le montan unos duques. Ahí pasa lo que nadie esperaba: gobierna bien. Dicta sentencias justas, se niega a enriquecerse y al final renuncia por su cuenta, porque entiende que aquello no era para él. Es el que pregunta cuánto va a costar esto antes de que empiece.
El marketing está lleno de Quijotes: ideas grandes, campañas épicas, gigantes que resultan ser molinos. Lo que casi nunca hay es alguien que pregunte cuánto cuesta, qué pasa si sale mal y qué hacemos mañana a las nueve. Ese es el trabajo de Sancho. Convierte la visión en tareas con dueño y fecha, y te dice que no cuando hay que decir que no.

Hamete
Dulcinea
Rocinante
Maese Pedro
Alarife
Mambrino
Merlín
Sansón
Aldonza